jueves, 12 de enero de 2012

Sintesis de los primeros compuestos organicos


Estas Hipótesis sobre las condiciones de la atmósfera  y la superficie de la corteza terrestre son la base sobre la teoría  sobre el origen  de la vida enunciada  por el bioquímico ruso A.I. Oparín, en 1936, y que, en sus aspectos generales, es la mas universalmente aceptada hoy en día.


Una solución liquida o en estado de vapor, de metano, amoniaco, hidrógeno y agua es estable en las condiciones de presión  y temperatura supuestas para la atmósfera primitiva. Para que estas sustancias reaccionen entre si  y produzcan moléculas complejas de aminoácidos y bases orgánicas, imprescriptible para los procesos vitales, era necesario un aporte de energía que, segun Oparín, podía provenir de la radiación solar, descargas eléctricas y calor. Otras fuentes de energía , como la radiación cósmica o de las sustancias radiactivas presentes en la corteza terrestre, o las explosiones volcánicas, no parece probable que hayan desempeñado un papel importante en estas síntesis orgánicas. 


La radiación solar estaba indudablemente presente y los rayos ultravioleta no eran filtrados como en el presente por el ozono de la capa superior de la atmósfera. Por otra parte, una atmósfera tan turbulenta  como aquella, debía presentar una gran actividad eléctrica y, de hecho, las sondas que han descendido en Venus, que tiene atmósfera de composición similar, han registrado numerosas cargas.
Pero, ¿es posible demostrar estas hipótesis de Oparín?


En 1953, Stanley Miller, realizando un trabajo de tesis bajo la dirección de Harold C. Urey, en la Universidad de Chicago, dio repuesta a esta pregunta.


Miller armo un aparato hermético en el que los cuatro gases eran recirculados en forma continua y sometidos  a las chispas que saltaban entre dos electrodos. Luego de una semana de operación continua, Miller analizo el liquido condensado del aparato y encontró una sorprendente  variedad de compuestos orgánicos, como por ejemplo, algunos de los principales aminoácidos , urea, cianuro de hidrógeno, acido acético y acido láctico; Miller controlo su experimento haciendo  circular los gases sin producir descargas eléctricas , en cuyo caso no obtuvo síntesis alguna; y esterilizando previamente la mezcla, para excluir la posibilidad de una síntesis por microorganismos, probando que era síntesis abiótica.


Los resultados de Miller han sido confirmados y ampliados por otros investigadores, con mezclas iguales o distintas a la utilizada por Miller, y usando también energia térmica y rayos ultravioleta. Se obtuvieron las mismas sustancias, y ademas azucares simples y bases orgánicas. Esto prueba  que estas sintesis abióticas pueden ocurrir  en tal variedad de condiciones, que aun si las condiciones primitivas de la Tierra hubieran sido solo aproximadamente semejantes, es altamente probable que se hubieran llevado a cabo.

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